
Llevo
un
extendido tiempo
con ciertas cuestionamientos
y preguntas
que amenazan en unos cuantos aspectos mi tan escondida humanidad.
Llevo un
extendido
tiempo queriendo
ocultarme de
todo lo que tengo adentro; se supone que venimos a vivir; o a todo lo
que supone que según las perspectivas le llaman a la tan
incomprendida vida. Entonces camino por las calles buscando señales,
que no me hagan sentir mas dudas. O al menos una respuesta del millón
de preguntas que le hago al aire cuando mi corazón no sabe entender
o asumir ciertas cuestiones.
Y entonces no importa que tan mal este, escribir, me hace ir a un
lugar donde al fin, puedo escaparme de mi, no del todo, pero por un
momento, puedo ser todo lo que esta en mi interior, todo lo que no
digo. Pero lo cierto es que de todas maneras estoy cansada, de
rogarle al viento o al universo que responda una de mis tantas dudas.
Una de las tantas cosas, contra las que no quiero hacer frente, pero
están ahí y en varias ocasiones se contradicen mas de lo que me
gustaría. Pero, cabeza y mente, conectarlos en cierto modo es más
difícil de lo que parece. Porque me encuentro en un mundo
inmerso en donde puedo ser quien quiero y explayarme sin ninguna
dificultad, entonces volteo al espejo y mis ojos están mas tristes
de lo que quiero aceptar. Me repito en tantas ocasiones que ser
diferente no es tan malo. Que quizá estar tan sola tampoco lo es.
Que la vida está más llena de injusticias de las que podamos
tolerar, pero acá estamos ahogándonos con esta angustia que se va
hacia
mi garganta y
no me deja respirar. Pero entonces me cuestiono constantemente ¿Qué
estoy haciendo conmigo misma? Si estoy tomando el camino correcto o
si simplemente sigo saboteándome constantemente hasta
sin querer.
Llevo varios días de insomnio, porque la verdad es que no entiendo
que se supone que esta pasando conmigo en este vaivén de emociones,
donde aprendo constantemente y donde desaprendo también unas
cuantas...
donde
constantemente no dejo de replantearme
todo, todo el tiempo. Es más agotador de lo que parece, son unas de
las tantas veces en las que corro con desesperación porque sin
importar cuanto lo intente aun no puedo encontrarme ni muchos menos
esconderme. Esto es de a poco, lo sé, me
repito por dentro hasta asumirlo por entendido, aun que mi
ansiedad muchas veces me juega contras que desearía no fueran así... Y,
ahí
estoy, parada firme, lista para cualquier cosa que venga enfrente;
y al segundo me encuentro con miedo, aterrada; porque el fracaso y yo
fuimos amigos durante mucho tiempo. Pero de una manera, en unas de
mis tantas epifanías, encontré a una yo que a veces tenia mas
coraje que nada, ella me agrada el 90% del tiempo se atreve a ser lo
que yo tantas veces no soy. Porque llevo tanto tiempo sin ser
valiente, de hecho, creo que ya olvidé lo que se sentía soler
serlo. Ni tampoco le encuentro sentido a la persona que miro en el
espejo, ¿hace cuanto tiempo deje de ser yo? ¿hace cuanto tiempo no
me atreví
a volver a
serlo?
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