jueves, 10 de diciembre de 2020

Debía replantearme esto. Según lo que yo creía, era un ciclo ya cerrado, pero realmente no sé hasta qué punto es cierto. A veces todavía puedo verme de esa manera y recordar su rostro en los momentos claves que acompañaban los martirios por crear. Siento como si aún no hubiese detenido la hemorragia desde que pude escaparme. Como un cíclico de una infección de la más punzante, que regresa una y otra vez. Una cortada profunda, donde  la sangre solo formo coágulos para detener temporalmente la hemorragia, antes de la infección, donde seco la herida, pero aun esta sensible. Donde aun no supuro lo suficiente, como para limpiar la herida y que la sangre lleve el oxígeno esencial para la cicatrización de tal. No pase todas las etapas que corresponden sobre una herida abierta. Supongo que era demasiado por asimilar. Aun puedo recordar y verme de esa manera frente al espejo; los grandes moretones; los restos de sangre sobre mi rostro, ese dolor que consume por dentro, casi insostenible. 

Ahí, a veces entendemos que perdimos y nos resignamos a todo deseo de continuar. Si alguien te pregunta que se siente, o si, mis palabras no fueron más que mentiras, como lo predicaste; aun que, mi verdad no será dicha, así me sentí, y así se siente vivir ese infierno.

No importa cuanto luche, cuanto intenté sobrellevar todos esos golpes, trate de detenerlo, soporté lo mas que pude, lo juro.

Pude sentir el ardor en mis lágrimas y la sensación que dichas provocaba mientras recorrían mis mejillas, cada vez que sus manos sujetaban mi cuello con fuerza hasta que perdía el conocimiento, sus inhumanos golpes, la forma tan despiadada de arrastrarme sobre el suelo  mientras jalaba mi cabello con tanta fuerza, sus puñetazos sobre mi rostro y cuerpo; acompañados de sus interminables, crueles y humillantes insultos. El dolor interminable durante los días siguientes, deseaba poder morir, si era lo que iba a terminar con eso.No hubo lágrimas que alcanzaran para vaciar el dolor que se acumulaba cada vez más. Tuve miedo de vivir, tuve miedo de salir, de enfrentarlo, escapar, estaba esclavizada a soportar ese infierno al que él le llamo amor, a creer que eso merecía, incluso creer que todo era mi culpa, cada día que continuaba dolía pensar, dolía sentir y sobre todo respirar.

Agonía y desesperanza. Nadie lo supo, nadie lo notó, el miedo y ese calvario me consumieron.Observe las paredes, el, me había vuelto totalmente sumisa a golpes.

las lágrimas brotaban de mi sin cesar, no podía evitar mirarme en el espejo sin sentir vergüenza y odio hacia mi misma, sentirme cobarde por no haber tenido la valentía para escapar, ¿porque no podía ser lo suficientemente fuerte como para volver a atreverme a vivir? Para soltarme de ese agarre. No tenia respuestas, todo en lo que creía se había derrumbado, desvanece todo a mi alrededor y él no ve mi dolor. Cada vez fue peor, él, se llevó el último gramo de esperanza que tuve, sus golpes habían logrado marchitarme en su totalidad. Creía que estaba destinada a vivir ese infierno hasta que la muerte o la suerte me salvaran, po>r que creia que no tenia el coraje de escapar; el conocía todas, cada una de mis debilidades y las exploto en su totalidad. Hasta que supe, que mis fuerzas se habían agotado hacia mucho tiempo, y aunque no dudara que, muy posiblemente, iba a morir. Casi sin poder respirar mientras los sollozos, mis manos cubriendo mi cabeza y sus patadas hacia tal. Tuve un ápice de valentía y me dije a mi misma que prefería morir en el intento antes que continuar un segundo mas de esa forma. Nunca voy a poder olvidar, el horizonte y el sol de un color naranja frenando en mi rostro cubierto de lágrimas; como nunca antes pude verlo, ni volverlo a ver tampoco; porque así se sentía sobrevivir, así se sentía ser libre por primera vez después de años. Ese día, supe que sobreviví, a lo que millones de otras no pudieron ni se animaron, algo en mi se rompió para siempre, era un antes y una realidad después. Era volver a vivir esa vida que tantas veces me asfixió hasta creer que era la última vez, pero no, estaba viva, estaba dándome la oportunidad de ser valiente. 



lunes, 13 de julio de 2020

Tiempo


Hay puntos en los que nos encontramos quietos, pasmados, o como frecuentemente me siento y digo, piloto automático. Entonces yo me pregunto en cual dirección debería de ir. A menudo me digo a mí misma; que todo en esta vida tiene sus procesos o sus tiempos; no tengo que ser tan dura conmigo misma, me lleva bastante a sentirme en una constante pendiente de insuficiencia conmigo misma. Me relato discursos de porque tengo que sentirme feliz, y conforme, que las presiones solo son momentáneas, pero las preocupaciones grandes. Yo siento que puedo contra todo, pero a veces contra nada. Y vuelven los cuestionamientos de porque hay tantas cosas que no me alcanzan; porque las presiones nunca dejan que sienta que estoy bien encaminada y permanezco en una constante de inconformismo o hasta desmotivamientos. Y me aisló, como siempre, porque me siento bloqueada, porque sin importar cuanto me esfuerce falta, siempre falta y me frustro; porque no me deja sentirme bien con lo que verdaderamente debería de sentirme bien y agradecida. Porque a veces naturalizamos tanto, tantas cosas que nos olvidamos de las cosas por la cual somos afortunados, las cosas por las cuales deberíamos de sentirnos agradecidos. Y entonces me pregunto si verdaderamente mi inestabilidad emocional vale la felicidad que estoy perdiendo por no cumplir mis expectativas o las que otros ponen sobre mis hombros, que verdaderamente no se si es lo que me hace feliz o simplemente para cumplir expectativas o todas las veces que me hicieron sentir que no era suficiente, o capas, que nunca iba a llegar. Y... hoy estoy donde tantas veces creí que jamás iba a estar, entonces ¿Por qué no estoy siendo feliz ni siquiera conmigo? Y me repito la frase "eh hecho lo que eh podido, con lo que eh tenido, e incluso a donde la vida me ha llevado" Entones entiendo que muchas veces nos dirigimos en caminos erróneos, los que no nos dejan ver cuan afortunados somos, que el conformismo es malo, pero el inconformismo nos hace infelices o nos ayuda a destruirnos a nosotros mismos; no nos deja ver todo lo que hemos podido avanzar, sanar, mejorar, superar, soltar.Que la felicidad pasa por esas cosas que cada día pasamos por alto, tantas veces por estar en piloto automático; como si fuéramos eternos, como si la vida no pasara, como si respirar no fuera mágico, o poder abrazar a quienes amamos fuera algo vano, como si la posibilidad de empezar cada día de 0 con uno mismo no fuera un regalo, o el tiempo un recurso renovable; y no, el pasa, no se detiene, ni retrocede, solo avanza. Y es ahí, donde me cuestiono si la perdida de mi tiempo y felicidad, valen lo que estoy sacrificando y si es lo que yo verdaderamente añoro y lo que me hace feliz, o solo algo que estoy sacrificando en mi para cumplir expectativas o estándares que se supone debemos cumplir; y no, la felicidad empieza por uno, por agradecer desde lo pequeño, que no es tan pequeño, a la suerte de incluso poder ver el amanecer  cada día por la ventana al despertar.

viernes, 19 de junio de 2020

El ultimo abrazo que nos dimos.


A veces te busco entre las flores que tanto te gustaban, otras en el viento, en las estrellas, en tantos lados que no podría contarlos todos. La incredulidad me vence a menudo; la nostalgia en ocasiones me ahoga mas de lo debido y quiero salir corriendo a buscarte, pero... se que no vas a estar en ningún lugar, más que en mí. ¿será que casi todas las cosas perdieron sentido desde que te fuiste? ¿dónde vuelvo a encontrar esos abrazos tuyos que me daban la fortaleza para derrumbar cualquier pared? No estas, y, el saber que no voy a volver a verte, abrazarte, me llevan a hacer de extrañarte, agonizarlo cada vez, un poco más. Las palabras quedan insólitas acá, no hay muchas que puedan arrimarse a la comparación del amor que me brindaste; de mis recuerdos con vos. De toda la paz que me diste en cada abrazo, hasta el ultimo día, porque hasta el ultimo día me abrazaste. Podría jurar que daría cualquier cosa por poder abrazarte una vez más, porque no me alcanzaron todos esos años de abrazos, no estaba lista para que te fueras. Poder verte entrar e ir a abrazarte acompañadas de esa emoción de ver a mi persona favorita en el mundo; y a veces me ahoga, no estas, no puedo escucharte, ni sentirte, saber que solo estas en mi corazón y... ¿cómo me explico con cada día que pasa que no puedo verte más? Cuando todo mi ser se muere por verte una vez más. Por borrar y que sea una mentira que no voy a verte nunca más...  
Algunos dolores no pueden ser comprendidos, y es este tipo de dolor inaceptable e insoportable, me quema el alma porque no puedo abrazarte. Y yo te sigo esperando; y, cada día, que todo esto, solo sea un mal sueño que pareció eterno. Te di todo mi amor, me diste todo tu amor, y hoy no me alcanza, porque no puedo verte sonreír, o escuchar esa caminata tan peculiar que tenías, o que en cada cumpleaños me regales una cadenita con un caballito de mar; quiero que me abraces, que me cuides como un bebe hasta cuando estaba enferma, que me hagas sentir nuevamente la persona mas fuerte del universo si te tenía conmigo. que 'me armaras cuando estaba rota, cuando no me sentía valiosa, para hacerme saber que podía contra todo sin importar que, y ahora... no estas conmigo y te busco, pero no te encuentro. Daría mi alma por escucharte una vez mas decirme que me amabas y hacerme notar que con vos mi universo podía sonreír, aunque se estuviese cayendo a pedazos todo al rededor. Te extraño, tanto, vivís cada día que pasa en mí, y te extraño tanto que a veces respirar se dificulta. Y aun que lo sabias, gracias por haberme amado, hasta cuando sentía no ser merecedora, estuviste ahí para mí, incontables años para hacerme saber que no estaba sola para cuidarme y salvarme la vida tantas veces con tu amor. Te amo para siempre mi margarita. Me enseñaste tanto, uno nunca sabe cuándo es la última vez que abrazamos a quienes amamos; y nunca estamos preparados para enfrentar la vida, de la misma manera después de las despedidas. El tiempo pasa y junto con ello el cumplimiento de su ciclo, las despedidas a lo largo de la vida son inevitables, y no somos inmortales. Amen mucho, los lapsos son inciertos, y hay a abrazos que no volvemos a dar de nuevo por última vez sin importar cuanto queramos.

viernes, 5 de junio de 2020

mis cicatrices

Hay puntos de quiebres reiteradas veces, a lo largo de nuestra vida. Siempre fui de cuestionarme todo; hasta cuando sentía que no podía más. Transitaba los procesos, porque siempre supe que la vida más allá de las dificultes y golpes nos enseñan, sobre todo. Analizo el transcurso del tiempo; a los lugares y circunstancias que la vida con frecuencia nos lleva. Durante mucho tiempo, creí que iba a llegar alguien a mi vida que pudiera ayudarme y hacer mas soportable el dolor que tenia dentro. Para mi desgracia ocurrió lo contrario; cada vez me encontraba con mas cicatrices y un dolor con el que no podía aguantar, un dolor que me hundía y ahogaba el pecho. Lloraba incontables horas preguntándome después, porque no era suficiente, llenándome de más inseguridades de las que ya tenía. Y, sobre todo, porque, porque no era suficiente para mi misma. Porque no tenia la fuerza de voluntad de levantarme sola. Me observaba en el espejo y no podía verme físicamente. Observaba todos esos golpes, todos esos abusos, todas esas veces que llore porque todo había sido tan injusto y no podía conmigo misma, ni con mi conciencia. El porqué, le pedía a alguien que entendiera o me salvara de un dolor tan profuso del cual aún ni siquiera yo no podía huir. Y hoy es uno de esos días en los que me pregunto que me pasa, porque siempre me gana, en algún momento sin importar cuanto me resista. Las lágrimas brotan de mi sin cesar, sin que pueda contenerlas o entender cuál fue el punto que me llevo a estallar. Si es una de esas veces en, las que  tu cabeza te pide que basta, que ya es suficiente y es hora de desahogarnos. Y observo mi alrededor y no sé qué está pasando, y me pregunto como lo explico, o como sano, o siquiera explicas el dolor o el miedo que sentís adentro. Y además de mí, veo tantas pibas, tantas mujeres con un pasado tormentoso como el mío; llenas de marcas, esas mismas que a veces, parecen, que jamás las podes borrar y vuelven, vuelven a hacerte preguntar como haces para volver a confiar en algo, como seguís con tanto dolor en el cuerpo o de qué forma podes pedir piedad para no seguir agregando cicatrices. Como explicamos, o hacemos entender el miedo, el terror, o ese sin fin de sentimientos o emociones que no nos abandonan; que al finalizar el día, todo eso vuelve y no te abandona. Que el dolor a veces es tan grande que no disipa y solo incrementa; que esa inseguridad, no solo nos mata el alma de a poco, nos hace sentir como una carga. Yo puedo, soy fuerte, no hay nada contra lo que no pueda; me reitero en varias ocasiones y sigo, aun que a veces me cueste. Y me digo a mi misma que hemos podido con todo lo que nos ah destruido y eso es un motivo suficiente para sonreír y sentirnos capaces, aun que a veces nos sentimos solas, aunque nos hayan hecho sentir insuficientes, y estemos tan rotas al punto de sentirlo un complejo y no, estar dañadas no es un complejo por lo que debamos pedir perdón  sentirnos menos, es con los que nos toco vivir y cargarlo, como si eso, nos hubiera cagado la vida como dicen. Y me digo que todo pasa, aun que queme en muchas ocasiones y que algún día, la vida, nos va a regalar la posibilidad de sentir paz, de que el miedo no siempre nos va a ganar y todas esas marcas de las que a veces nos escondemos o no podemos contra ellas durante tantas noches, de a  poco se van a ir volviendo el motivo más grande de fortaleza, sobre todo, que eso, no es algo para sentirnos insuficientes, ni con vergüenza, como tantas veces me sentí. Mi historia, mis marcas y todo lo que yo sola se que luche contra eso, van a ser un orgullo de fortaleza y valentía no solo para mí, si no que también para la persona correcta. 

miércoles, 13 de mayo de 2020

No te vayas con mis débiles intentos de alejarte.

Pero de algún modo u otro, siempre hallo la manera o forma de sabotearme; de arruinar los vínculos que se que me importan y deseo que permanezcan a mi lado, y luego acciono de forma casi inconsciente a destruirme, para terminar de hacerlo. Para convencerme de que quizá no soy nada, de que esa voz en mi cabeza que me dice que no le importo a nadie verdaderamente, tiene razón, para darme un motivo mas que me haga saber que no valgo la pena quizá, o para razones que aún no se explicar. Lo triste, es que luego, me pregunto si eso en cierta forma, también es una respuesta, y se han tomado el poco tiempo de saber que verdaderamente estoy deseando que se quede, si mis débiles intentos por alejar para no herir son suficientes como para que no quieran quedarse entonces ¿es amor realmente? Entonces ¿dejamos verdaderamente a quienes amamos sabiendo todo? Porque no sabría explicarlo, ni preguntarlo tampoco. Supongo que mi accionar no es el de los demás, eso lo leo en todas las frases cliché, pero yo no me iría; el problema es que nadie lo nota y nadie se queda, y a veces lo comprendo, yo tampoco me quedaría conmigo, pero atrás de todas mis corazas esta mi yo, esa que desea que alguien me ayude a calmar el sin fin de tempestades que yo no puedo, alguien que me demuestre que es mentira de que si estas desecha todos se van porque no sos suficiente, porque sos una carga, pero, quizá eso nunca suceda, quizá nunca nadie se quede a pesar de mis débil pero eficaces intentos de alejar. Tengo miedo, y el corazón tan débil, que me duele todo el cuerpo, y estoy mas sola de lo que me gustaría. Y entonces siento que cada vez me vuelvo mas fría, que cada vez tengo menos ganas de nada, pero sobre todo menos ganas de que alguien se me acerque, llevo días sin hablar con nadie, pero tampoco tengo ganas de que alguien me hable, no quiero que me pregunten como estoy para tener que mentir y decir que estoy bien porque no,  y me siento vacía, pido señales  al universo o a lo que sea y no son respondidas y sigo cuestionándome el sin fin de mis cuestionamientos, nunca alcanza, pero lastima y no se que hacer, y me aisló; como siempre, donde no me lastiman, pero donde tampoco nadie lucha por quedarse, ¿será que estar roto por dentro es un sentencia firmada que tarde o temprano todos se van, porque sos mucho para soportar? O quizá para la persona indicada no sea así, pero ¿cuándo se supone que alguien es la persona indicada? Y si destruí a la persona indicada con mis intentos de que me demuestren que no me van a abandonar y ya es tarde. ¿Qué demonios estoy haciendo? Si, la pregunta que me hago constante mientras merodeo por mi casa entre lágrimas, libros y café. Lo cierto es que estoy cansada, que llegue a esa tristeza que no hace que te duela el corazón si no también el cuerpo y la mente; y me pregunto que se supone que tengo que hacer; o quizá sea hora de dejar todo, de caminar en la tormenta hasta que todo pase, hasta que en algún momento me sienta bien con mis heridas, la verdad que no lo sé, quizá nunca nadie elija quedarse y quizá esta bien.

lunes, 27 de abril de 2020

El se convirtió en mi hogar.

El problema es que aún no sabía lo que significaba a ciencia cierta como confiamos en otra persona, con un respaldo que no vamos a salir con el corazón más roto de lo que alguna vez lo pudimos tener. Desperdicie incontables oportunidades por miedo a ser nuevamente herida y aunque los corazones rotos son nuestros mejores maestros. ¿a quién le gusta tirarse al precipicio sabiendo que no va a quedar mucho de nosotros? Se podría decir que es un acto del cual infinidades de veces evadimos y sin darnos cuenta, cuando más negados estamos, viene alguien a rompernos los esquemas, a hacer que nuestro corazón sonría e incluso lata más rápido de lo habitual, a que cuando nos bese nos deja literalmente sin aliento del quilombo que nos hace en la cabeza y el aún no lo sabe. Cuando pienso en que tengo, que nuevamente tener que entregarle el pedazo de corazón roto y deshecho que me queda; al pensar en el amor, no sé si voy a flotar o a hundirme, leí esa frase en un libro, hace muchos años y jamás pude quitármela; pero jamás pude decir lo contrario tampoco. lo cierto es que a veces tengo miedo y soy muy arisca a que me lastimen. Me siento chiquita y siento que le doy un poder demasiado grande a alguien que me tiene suspirando, y ahí voy con un vaivén de miedo y entusiasmo, de que si me quedo o me voy porque posiblemente más tarde haya mucho dolor; queriendo darlo todo y metida debajo de las frazadas mirando Netflix porque es mi zona de confort y ahí nadie me va a lastimar. Y el problema de esta clase de amor, del que llega cuando menos lo queremos e incluso cuando menos lo esperamos y más decididos estamos a renunciar al tan preciado amor, llega y me desarma íntegramente, todas y cada una mis sensaciones. Es este tipo de amor, del que sabemos que no vamos a escaparnos tan fácilmente, del que sabemos que a pesar de cualquier cosa vas a querer darlo todo, sin medir nada; porque esa persona te hace sentir las mariposas que muchas veces pensamos que no existían, y si, están ahí, haciendo que sonriamos como bobos todo el tiempo, logrando que nuestra cabeza se pierda, que flote, pero sobre todo, te hace saber que no va a ver retorno cuando te puedes acurrucar y muchas veces estando destruida, en esos brazos nos vamos reconstruyendo, de a poquito, nos hace sentir calma entre tanto caos, y nos hacen sonreír tantas veces sin saber cuan lastimados estamos a veces por dentro, justo ahí, sabemos y entendemos que no importa cuánto miedo haya, justo ahí es mi lugar en el mundo, en su pecho, y ahí nunca nada va a poder ser nada tan malo. Porque sin importar cuánto miedo haya, es mi calma y mi consuelo. Con quien quiero poder salir a devorarme el mundo de su mano. Porque de eso se trata el tan loco amor, de volvernos a tirar sabiendo que esta vez alguien hace existente ese paracaídas para el último aterrizaje y sobre todo para aterrizar con nosotros. Y cuando me di cuenta, que era tarde para seguir ocultando lo que sentíamos, dijimos que nos amábamos, que lo hacemos con locura. Yo lo miro y no puedo entender lo maravilloso que es, y lo maravillosa que me hace sentir, es justo como todas esas veces que lo imagine. Por primera vez soy yo en todos mis aspectos, con todo lo que conllevo. Una vez leí, que la persona que te amaba, te ama con todo y con todo lo que conllevas y sos, así me hace sentir el, soy yo, con todo lo que conllevo, y el no deja de decirme que está orgulloso. Vivo leyendo frases, libros, y con él, entendí tanto, aprendí y aprendo tanto, y es tan real que cuando encontras el amor de tu vida, entiendes porque no resultó con nadie más, y sin importar cual es el final, el todos los días me demuestra que soy afortunada de tenerlo, que con él, no importa a veces cuánto dolor sienta, me siento en casa, que es mi mejor amigo, mi confidente, que me hace querer ser mi mejor versión todos los días, no quiere cambiarme, me ama, como yo lo amo y no necesito más, florecemos juntos y constantemente, pedimos perdón, aprendemos de nuestros errores y lo intentamos, cada dia con mas fuerza que al otro, con él entendí el real no querer a nadie más, intentarlo todo; él fue la luz, es mi antes y después; porque después de él nunca voy a ser la misma, y estoy segura de que sin importar que, lo quiero cada dia conmigo, acompañándome y quiero sostenerlo de la mano hasta que cumpla cada uno de sus sueños, hasta que sepa, aunque no se lo haya dicho que me salvó la vida, que contestó mis preguntas las 10 mil veces que llorando pregunté si había algo mal en mí y no, apareció cuando menos lo espere, y lo amo fervientemente, irrevocablemente y les desearía a todos un amor como el nuestro tan real, con tantas equivocaciones, pero cada dia aprendiendo mas a como amarnos mejor, a cómo cuidarnos mejor. Lo amo con cada fibra y célula de mi piel, porque a su lado, es mi hogar, es mi calma, el amor más sincero y real, la persona que quiero que me acompañe para siempre.

jueves, 23 de abril de 2020

Porque, a veces, todavía doles.


deduzco es que es hora, de plasmarte en estas palabras, es que, no podría explicar, ni siquiera un cuarto de todo lo que te llevaste. La lluvia cae casi de una forma torrencial hoy. Me trae bastante melancolía y sobre todo dolor, todo eso, le da paso a mis lágrimas para poder seguir vaciando todo el dolor que dejaste, todo el que nos quedó y causo. Todas las promesas que se fueron, todos los besos que nos dimos, todas las caricias, las noches riendo, las noches llorando, todo ese rejunte de sentimientos que hoy me carcomen el alma de no entender si me amaste o me odiaste y no lo sabías. Me quedé con todas las palabras que quise decirte, deseando que ojalá de todas las veces que te rogué que por favor no me hieras, quizá no lo hubieras hecho. después de vos todo fue insuficiencia, vicios y dolor del más punzante. dolores de esos que jamás te abandonan, que están ahí cada noche y te hacen dudar de todo lo que conllevan con vos mismo. hoy por hoy soy una nueva mujer. Pero mentiría de tal manera si dijera que a pesar de todo el dolor que me dejaste en algún momento no aparece a hacerme dudar de todo. Que no me inunda el pecho y los ojos de lágrimas y millones de preguntas de porque no fui lo suficiente para vos. ¿Qué hice mal? ¿Cuántas lágrimas tendría que haber seguido derramando para que me hubieras notado?
Si tanto me amaste, como esas tantas veces que solías decime. No importa cuántas palabras escriba, jamás va a ser entendido el dolor que me dejó tener que marcharme de vos. Jamás será entendido que quizá nunca vaya a amar de la manera en que lo hice con vos. Y aunque nunca más voy a poder decírtelo, aunque me hayas arrancado el corazón, juntó con todo el dolor y los errores causados, el corazón es el que elige lo que quiere; el, a veces con tanto dolor no quiere borrarte. Nunca elegimos de quien se enamora el corazón. Y cuanto podemos y soportamos por él. A qué grado podemos llegar para luchar por ello y yo lo sé, con creces lo sé. Aunque me puse primero a mí. Ojalá algún dia en alguien más o la vida misma, te puedan demostrar todo el amor que te tuve. Todo lo que te ame. Todo lo que mi corazón sabe que te ama, aunque el destino nos haya llevado a lugares separados. Mataste una parte de mí y, aun así, te deseo lo mejor del universo. Yo estoy intentando ser una buena mujer, que aprende de todo. Creo que, no hay dolor tan grande, más que el querer salir corriendo en ocasiones a buscarte, es que todavía me acuerdo, nuestros besos, esos que me dejaban sin aliento, el escuchar una y otra vez nuestra canción sin descanso, nunca supiste que me enamore de vos y te ame antes de habértelo dicho.  Y un que, aun llore desconsoladamente bajo la lluvia bajo la ducha, cuando escucho las canciones que me llevan a vos, todas nuestras canciones y a todos esos momentos que nos hicieron trizas, a todos esos momentos llenos de pasión, llenos de amor, de dolor.  Todavía, aunque me duela asumirlo te busco en las calles, pero no te encuentro. estas en todos los vidrios empañados después o antes e incluso cuando llueve. Los días a veces se tornan largos y aunque hay días en los que puedo con todo eso, hay días en los que solo necesito llorar alrededor de mis rodillas mientras dejo que el nudo y el dolor que guardo le dan paso a todas las lágrimas porque no puedo sentirte nuevamente, y si, fue por mi bien, fue por mí, de las decisiones más dolorosas lo fue el tener que marcharme, quizá jamás en tu vida sepas o entiendas o siquiera creas el dolor que sentí al salir de vos y marcharme para siempre aunque mi alma deseaba quedarse allí, en tu pecho, donde me sentí segura, donde por primera vez, pude ser yo. Él, es tantas veces incomprendido, tantas veces estúpido y quizá lo que más nos daña, aterra, lastima y todo lo que nos conlleva ese acto que nos rompe íntegros y nos hace renacer, nos enseña y lastimas tanto que es incomprensible. te amo, cada dia, aunque nunca más lo vas a escuchar, aunque nunca más te lo vaya a decir, te amo, se quedaron todos los te amo guardados para siempre, todo lo que pudo haber sido, creo que haberme sentido nada ante tus ojos, creo que el esfuerzo y las lágrimas diarias para que me vieras y sentirme la única, aunque no fue así,  no fui lo suficientemente buena para vos, y eso me destruye. Y aunque quizá cuando me marche lo puse en duda, ojala algún día despiertes y entiendas cuanto te ame y cuanto te voy a amar para siempre.